Autobombo (Volumen II)



Tras varios fallos técnicos -los votos anteriores se han borrado, ja qué gracia- ya puedes ver y votar por mi corto en el concurso Tirant de Mòbil.

Maremeua

Secreto nº 1


Me hubiera venido de perlas uno de estos.

Cuando tenía cinco años me cagué encima estando en el colegio. Obviamente, ya era demasiado mayor para semejante desliz.

No dije nada a nadie.

Callé y aguanté estoicamente hasta que al mediodía salí del cole. Recuerdo el camino a casa, por la Avenida de Perez Galdós, caminando con aquello pesado y húmedo intentando hacerse hueco entre mis ingles.

También recuerdo una especie de inocente culpabilidad.

No sé muy bien qué pasó al llegar a casa. Supongo que mi santa madre me limpiaría, porque yo mira ahí bajo y la cosa está limpia.

Orgullo de 2ª



Es la cerveza más barata del supermercado de mi barrio. Y me encanta como luce con orgullo su papel de segunda cerveza más vendida del mundo. Y no sabe a aguachirri con gasesosa, como las coronitas de los cojones. Tiene sabor, cuerpo y un regusto amargo final que se queda contigo unos segundos antes de desaparecer tráquea abajo.



Yo lo desconocía, pero la bandera de SKOL ya puso moraos a varias generaciones anterores a la mía. Desde los años 50 pulula por garitos patrios de mala muerte y ahora se mantiene escondida, en aquellos sucios sacos de la compra en los que los punkis pies negros del Carmen venden de burle latas de SKOL a un eurazo. Cuando en Vidal están a 0'27. Eso sí que son ganancias. Viva el punk.

El regreso del rey destronado


Más chulos que un ocho.

Hace ya años que Oasis se cayeron del burro. Después del primero y del segundo disco, aquello fue tan cojonudo que sólo podía quedar la bajada. A no ser que fueran los nuevos Beatles. Y nunca lo fueron. Y ellos (y todos) lo sabemos. Hasta Yoko Ono lo sabe. Hasta el nuevo batería de Oasis, hijo de Ringo Starr (uno de los tipos más suertudos del planeta), lo sabe.



El tercero disco tenía su aquel. En la portada salía una foto que pretendía hacer historia. No se les ocurrió nada más vacilón que hundir un Rolls Royce en una piscina y hacerse fotos alrededor del sacrificio automobilístico. La actitud de ellos es tranquila, son como unos hoolingans de clase alta que se dedican a hundir los carrazos del vecino notario en piscinas limpias de la hostia y luego se benen vino de mil pavos y en copa alta, contemplando tranquilamente como la lujosa carrocería se hunde. Pero sin darle importancia.



El cuarto tenía momentos grandes (sí, pocos), como aquel "follando entre arbustos", pero la cosa iba de capa caída, una fiesta que había empezado de puta madre, lleno de tías buenas solas y a las cuatro horas te das cuenta de que las tías buenas se han esfumado y sólo quedan Caragunis.



Liam sacándose un mocaco: es humano.

El quinto y el sexto ni los escuché; la decepción era mayúscula con los singles que esuchaba por ahí. Sin gracia. Noños pero sin el savoir faire de antes. Rockero pero sin fuerza. Pufff. Oasis estaban acabados. Como mola hacer leña del arbol caído. Morder la mano del que te ha hecho disfrutar tanto. Que hijoputa. El documental que me regalaron mis hermanos sobre la última gira sólo daba testimonio de la caída. Iban de tour por el mundo sin ganas, fichando en el curro sabiendo que ya no eran los empleados del mes. Pero este séptimo llega como la caballería a toda tralla. Es un ritmo fijo y machacón, un bólido que constantemente va a 140, sin subir ni bajar la velocidad. Dicen que han vuelto a las drogas. Será por eso. Así cualquiera va más contento al currelo.


on Vimeo.

Autobombo (Viva el cine y las mujeres)


Mi iaia Lolita reflexionando sobre el borinot de su nieto durante el rodaje.

Tras muchos parones y cambios on the road, todo el bruto de mi último corto como realizador y guionista "Lumiere 9000" está ya grabado. Ahora "sólo" falta un curro considerable de postpodrucción (añadir efectos y chuflainas varias) música, pulir el audio, pasarlo a 35 mm, y recoger el premio al mejor corto en el próximo Festival de Cannes.

Estreno en Diciembre 2008. Seguiremos informando.


Olga Alamán haciendo felices a los heterosexuales del planeta tierra.

Me mola Smoosh

Envidia porcina



Pululando por la red a veces uno se encuentra cosas muy gansas, cosas incluso cercanas al arte, sino lo son realmente.

Ideas sencillas que son una mezcla de jeta, de observación de lo que nos rodea y de talento. Este es el caso de El Cisne Inacabado, un juego desarrollado por un chaval de 23 años.


Aquí el talentoso freak en una inquietante instantánea.

Él solito y sin salir de su casa ha hecho una maravilla sencilla y cojonuda -como los pastelitos de la Pantera Rosa- pero esta vez inpirado en el estilo del comic de Fran Miller "Sin City"; un juego que pasará a la historia o por lo menos le servirá al autor para marcar paquete soberanamente.

Aquí el botón de muestra:


The Unfinished Swan - Tech Demo 9/2008 from Ian Dallas on Vimeo.

Mantequilla podrida



Johnny Rotten ha cobrado 5 millones de libras por hacer este anuncio de mantequilla. Muy punk.

El malo de Naranjito



Unos vecinos míos son pareja. Él se llaman Enric y el otro Carles, pero yo los conozco como Enric y el malo de Naranjito. El cabrón del Carles se parece un güevaco al malo malote de aquella serie mítica del Mundial 82.

Recuerdo que un colega de clase, en la EGB, tenía una sudadera azul con la figura de ese maléfico personaje. Pero es que desde siempre, por chungo que sea, moló mucho más el malote de la serie que el prota pánfilo.

Pues eso. Hoy he descubierto que el malo ese de bigotes gatunos y tez azulada se llamaba ZRUSPA. Un conocimiento innecesario que me colma. A partir de hoy, cuando vea a mi vecino le llamaré por su nombre, el que se merece.

Su parecido físico es la escusa perfecta para ganarme enemistades en el vecindario.

Por cierto, ahí va un wonderfull plano secuencia:

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