Alabado sea este señor

Telephone rock

Maravilloso. Sólo falta López Vázquez dentro.

La llimonà no és de vaes


El sollanero solitario en trámites de "ficar-la en calent".

"Si cregueu que sóc un xenòfobo i un raciste, és que teniu raó. Ho sóc però de tots els païssos i totes les ètnies. Me cague en els suecos, en els danesos, en els xinos, en els alemans, els negrates i els espanyols. Els espanyols són lo més lamentable que cónec."

Esta es una de las perlas de "La llimonà no es de vaes", un webblog escrito por un chaval de Sollana, autobautizado como el "sollanero solitario". Es un diario desde Shangay, dónde estuvo estudiando durante el último año. Lo grande es que es un webblog hecho para sus amigos, sin ningún tipo de ambición -lo contrario que este- y no está pensado para el gran público, pero lo he descubierto gracias a D'angresola y su gente de la Cretina Comèdia.

Hay post tremebundos, como cuando ya se la puede cascar viendo porno gracias a que ya tiene internet en su cuarto y de paso raja a placer de todos sus compañeros de clase, o cuando enseña a insultar en chino mandarín (Llonganissa dolça en best brand liquor).

Forever sollanero.

Asalto al Starbucks de la calle San Vicente



Lo teníamos claro. Aquel antro para listos, niñas bien y guiris despistados tenía que ser exterminado. Además entre sus paredes acristaladas no dejaban fumar. Razones suficientes para hacer justicia sin poética.

Bajamos de la furgoneta y, vestidos de negro como los valientes y a cara descubierta -por supuesto queríamos que nos reconocieran luego por el telediario- entramos en aquella cuadra para pijos. Cada uno del comando llevaba un cigarillo encendido entre los labios y armas como para acojonar a la familia Manson.

La gente, al vernos entrar, dejó de sorber sus cafés de seis euros y nos miró con un brillo de pánico en los ojos. Dejamos salir a un par de niños que pululaban por allí -matar a un infante, además de un acto miserable, no sirve de nada- y cerramos la puerta por dentro.

Primero separamos a todas las pijas con collar de perlas, colgantes de Tous y mechas. Las pusimos en fila sobre el suelo. Alguna lloraba y nos pedía clemencia; incluso nos ofrecía dinero mientras se le corría el rímel por las lágrimas. Pero no, aquello no lo hacíamos por la pasta. Lo hacíamos por el bien de todos los demás. Incluso por el tuyo.

Y feliz, mientras el olor a pólvora tomaba el aire y veía correr la sangre por las moquetas, percibí como la revolución acababa de comenzar. Luego vendrían las sucursales de bancaja y, finalmente, el ayuntamiento.

Arte monegasco: viva el cine y las mujeres que fuman

Mick y los chicos

Cuando la mayoría de los grupos actuales no sirven ni para practicar el tiro al plato con sus cds, esto es eterno como el sabor del arroz a la cubana o la primera vez que le bajaste las bragas a aquella chica que te gustaba de verdad. Ellos fueron, son y serán inmortales por siempre jamás. Tú y yo no.

V de Vicentes


Los Vicentes flipándola con la restauración del techo de la catedral de Valencia.

Alejados de todos los modernos que tiene grupos que cantan en inglés y van de guays, ellos cantan en castellano y no van de, son guays.

Los Vicentes, cuya máxima es "más de tres acordes es jazz", está formado en un obvio y molón guiño a Los Ramones por cuatro cafres experimentados y maravillosos: Ferocce Vicente (guitarra), José Cuesta Vicente (bajo), Txoni Vicente (batería) y Roberto El Gato Vicente (voz), cuatro rockeros de verdad con olor a garito mal ventilado, por algo uno de sus hits se llama "Aquí se fuma".


Mare Deueta salve el R'N'R

Su primer disco, de definitivo título "Molar o Morir", acaba de salir y suena más verdad que la muerte de Joey Ramone. Temazos como "Quiero ser dependienta de la Calle Colón", "Mi novia es de la CIA" o el que ya es uno de mis clásicos personales "V de Vicentes" forman parte de su reperterio.

Podéis escucharlos en su myspace. Larga vida a Los Vicentes.


Los Vicentes adorando el brazo incorrupto de su mentor San Vicente Mártir.

CINCO FINALES ACOJONANTES DE LA HISTORIA DEL CINE

Este título para esta entrada no es mío, es una petición/obligación propuesta por Javi (El veredicto de las flores) a varios bloggeros, algunos nos conocemos, otros no.

Martín me rebota la propuesta y allá va mi aportación, todo sea por El Pulgas:

SEVEN


2001, Space Odyssey


El apartamento


Pulp Fiction


Bonnie and Clyde

Facebook en la Segunda Guerra Mundial

Pincha sobre la imagen para contemplarlo en su esplendor.

Antes trabajé en una funeraria



Yo iba en la parte de atrás del taxi. El tipo que iba a volante comenzó a hablar.

-Estoy encantado con este coche.

Silencio.

-Huele a nuevo-dije.
-Sí, lo tengo hace menos de una semana. Va muy bien, pero NINGUNO como el Dodge. Yo hace años, trabajé en una funeraria y llevaba un Dodge Dart, como el que tenía Carrero Blanco…

El tipo hizo una pausa dramática.

-Ese coche era un tanque. Imagínate que un día atropellé a uno tío y no se hizo ni un rasguño.
-¿El tío o el coche?
-No, no, el coche. El tío se me tiró encima, saltó de la acera. Del golpe salió por el capó y cayó de cabeza. Se aplastó el cráneo como un tomate maduro. Así: plaf.

Yo le miraba por el espejo retrovisor.

-Imagínate el numerito. El coche era para los funerales, yo iba a recoger a un fallecido y como iba de vacío, metí al atropellado en el coche y lo llevé al hospital. Pero ya no respiraba. Y me puso todo perdido de sangre.



-Serán…Seis euros con treinta. Y no me des un billete de 20 que no tengo cambio.
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