Súper San Cucufato



La leyenda dice que, primero, le abrieron el vientre y le sacaron las tripas, pero él, hacendoso, se las metió de nuevo dentro del abdomen y se los cosió con un cordón.

Luego el emperador Galerio lo condenó a la hoguera, pero el soplo de Dios apagó las llamas. Después lo encerraron en una mazmorra, pero los carceleros se convirtieron al cristianismo.

Finalmente, Dios permitió a San Cucufato -cuyo deseo era acceder al cielo por la vía del martirio- que lo degollasen.

Aquello fue su criptonita.

Acojonante proyección

The 600 Years from the macula on Vimeo.

Los Gritones


Menos -como siempre- es más.

No volveremos a acostarnos juntos, dijo Scarlett


Ready to go...

Republica fue (siguen estando en activo pero creo que les va mejor utilizar el pasado) un grupo de esos de "One hit band", un destello prometedor de nombre "Ready to go" que no pasó de eso, un puff en el dial de la radio fórmula como el del pobre Vanila Ice. Desaparecieron en combate o huyeron en retirada.


No apto para epilépticos.

Pero República, de estructura similar a los Garbage (tía buena castigadora al frente y productores músicos feos detrás) tenía azafrán como las paellas ortodoxas.

De nombre artístico Saffron (azafrán en inglés ¿?) ella estaba al frente de Republica. Era una atractiva niñata saltimbanqui de feria de pueblo con aires de sobrada y con pinta de gustarle más el mambo que a Sasha Grey. Vamos, cuasi perfecta. Pero la pobre, tras fracasar single tras single, el paso de los años y el cruel trabajo de la gravedad en los cuerpos, no se resiste a bajarse del caballo aunque el potro de "Ready to go" la lleva arrastrando hace lustros levantando polvo, como mueren los malos a caballo en los westerns.



Porque debe ser doloroso pegar el pelotazo, que se acuerden de ti generaciones de muchachos como los del video de arriba, y luego no volver a tocar aro. Si lo hicieron una vez, ¿cómo es posible no repetir?; debe ser como acostarse una noche con Scarlett Johansson y que luego la pava haga como si no te conoce, que te de largas, o aún peor: que quiera ser tu amigo.



Una crueldad. Porque tú siempre querrás repetir.

Sólo por un ratico

Hace unos meses que Ronnie James Dio está en el Infierno, criando malvas negras. Por supuesto está feliz, eternamente a la izquierda de Satán; pero hoy, cuando se nota llegar el otoño a golpes de lluvia, Satán le ha dado el día libre para que Ronnie pueda pasear por la tierra con su churri-no-muerta mientras le canta esto, vestidos los dos de domingo negro.

Cinespañol (el trailer)

Un 10 en Britpop Galleta

RandomFerret el sabio

Las religiones hay que pensarlas como si fuesen una saga de películas:

La Torá es la primera película y el Nuevo Testamento es la secuela. Pasado un tiempo, otros productores decidieron completar la trilogía con el Corán pero como toda la saga se basa en la búsqueda del Mesías y en la segunda película se suponía que ya había aparecido, pues decidieron ignorar la segunda peli como si nunca hubiese ocurrido. En esta nueva película sale Jesús, pero ya no es el personaje principal y el mesías del que se habla durante toda la historia aún no ha llegado. La historia queda nuevamente abierta.

Los judíos son los fans a los que les gusta tanto la primera película que ignoran las secuelas. Los cristianos creen que las dos primeras pelis son las que hay que ver, pero la última película no encaja bien y es mejor ignorarla. Los musulmanes son los fans a los que les encantó la última película, por lo que ignoran la segunda parte. Y, finalmente están los mormones, a los que les gustó tanto la segunda parte que se pusieron a hacer vídeos caseros en plan Youtube pero que no siguen mucho la línea argumental.

Basado en esta imagen:


Pincha para verlo más grande.

She's not anyone

Sr. Conductor



El gentilhombre de arriba, además de pilotar con aplomo un autobús de la EMT, no aprovecha los semáforos en rojo para sacarse los mocos o cambiar el dial de la Kiss Fm a la Cope. Este señor, además de tener el poder de llevarme a casa desde el curro en un prodigioso caballo de hierro, tiene el don de leerse un libraco de seiscientas páginas colección Cátedra Letras Hispánicas. Y no lo hace en su casa, en la intimidad del váter o antes de entregarse a los brazos de Orfeo. Aprovecha los semáforos en rojo para sacar el libro y leer, a lo sumo, diez líneas. Porque a los pocos segundos, el rojo pasa a verde y tiene que dejar el libro a un lado y continuar conduciendo. Hasta el próximo semáforo en rojo.

Al verlo, he sacado de mi móvil y tras retratar el momento a placer (el hombre estaba tan metido en sus líneas que podría haber disparado un flash de magnesio y no se hubiera enterado) me he acercado hasta él, interrumpiendo su lectura en medio de un semáforo en rojo. Tenía curiosidad por saber qué libro leía aquel prohombre.

-Perdona...
El conductor ha levantado la mirada del libro molesto por la cortada de bola literaria.
-¿Sí?
-No, que...-he improvisado- eeehhh...¿la última parada es la de la plaza del ayuntamiento?
Mientras hablaba, yo observaba el libro, la portada, pero no alcanzaba a ver más que la parte trasera.
-Sí, la primera y la última es la del ayuntamiento.
Mientras él hablaba, he vuelto a lanzar mi mirada sobre el libro, pero nada. He notado como el conductor estaba notando algo raro y me he vencido.
-Vale, pues gracias.
-De nada.

He vuelto a mi asiento jodido, sin averiguar el título mientras él pillaba otro semáforo en rojo y se entregaba a la lectura fugaz de aquel tocho.

Apuesto por los Episodios Nacionales de Don Benito Pérez Galdós.
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